Uso de los signos de puntuación

Signos de puntuación

1. La coma ( , )

(para ampliar conocimientos sobre el uso de la coma, pincha aquí)

Marca una pausa breve en un enunciado.

Se utiliza en los casos siguientes:
Para separar los elementos de una enumeración.
Ej.: Viene a recoger el resto de sus cosas: la ropa, la pelota de baloncesto, la cámara , la caña de pescar y la Vespa.

Para aislar el vocativo.
Ej.: Visite a Zoraida, la pitonisa, y conozca el porvenir...

En los incisos que interrumpen una oración, para aclara o ampliar lo que se dice, o para mencionar el autor u obra citados.
Ej.: Todos los vecinos, incluido el del tercero, estaban por una vez de acuerdo.

Para separar elementos gramaticalmente equivalentes en un enunciado.

Ej.: Toda Europa estaba presente: franceses, españoles, italianos, alemanes, portugueses, etc.

En las cabeceras de las cartas se escribe coma entre el lugar y la fecha.
Ej.: San Sebastián, 24 de Noviembre de 1965

2. El punto ( . )

El punto marca una pausa al final de un enunciado u oración. Después de un punto siempre se escribe mayúscula.

Hay tres tipos de puntos: 
Punto y seguido: separa enunciados que integran un párrafo.
Ej.: Con el disco en la mano, ya sólo falta que funcione. Atrás han quedado un año y medio de Trabajo e incertidumbres.

Punto y aparte: separa dos párrafos distintos con dos contenidos diferentes.
Ej.: Un año después de salir el disco al mercado, prácticamente todos saben ya quién es.
El segundo single ha comenzado a sonar.

Punto y final: cierra un texto.
También se usa después de las abreviaturas.
Ejs.: Sr. Sra. Dr. EE.UU.
Nunca se usa el punto en los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, siempre que ocupen ellos solos un renglón.
Ejs.: Las Meninas. Pero: La obra más conocida de Gabriel García Márquez es Cien años de soledad.

3. El punto y coma ( ; )

Indica una pausa superior a la coma e inferior al punto.
Se utiliza:
Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones que incluyen comas.
Ej.: Había que estar en contacto con la naturaleza; dejar entrar el cielo, el mar y el viento; dormir sobre tablones, sobre el suelo; sentarse en sillas medio rotas.

Delante de las conjunciones o locuciones como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto por consiguiente, cuando los periodos tienen cierta longitud.
Ej.: Trabajamos como locos en ese proyecto porque teníamos confianza; sin embargo, los Resultados no fueron los que esperábamos.

Para separar enunciados u oraciones con verbo pero sin sentido completo, en el caso de la yuxtaposición (se puede presuponer un nexo en lugar del punto y coma).
Ej.: Llovió a cántaros todo el fin de semana; no pudimos hacer la excursión programada. (Se presupone “por lo tanto”; es una oración coordinada explicativa yuxtapuesta).

4. Los dos puntos ( : )

Nunca se deja un espacio antes de los dos puntos.

Se usan los dos puntos en los siguientes casos:
Delante de una enumeración anunciada con un verbo. En este caso, después se pone minúscula.
Ej.: Los puntos cardinales son: norte, sur, este y oeste.

En citas textuales. En este caso, después se pone mayúscula.
Ej.: Se tiró en la cama y gritó: “¡No puedo!”

Después de las fórmulas de saludo en las cartas y documentos. En este caso, después se pone mayúscula.
Ejs.:
Estimado Sr. López:
Tengo el placer de comunicarle que ha ganado el primer premio de nuestro concurso.
Querido amigo:
Siento mucho no haberte escrito antes pero…

En textos jurídicos y administrativos detrás del verbo (decretos, bandos, certificados, etc…)
Ej.:
Certifica:
Que D. José Martínez ha seguido su curso de español durante los meses de Julio y Agosto.

Para separar frases que indican un hecho y su consecuencia. Es una manera de relacionar oraciones yuxtapuestas entre las que se establece una relación de causa-efecto. En este caso se puede alterar su uso con el punto y coma.
Ej.: No quisiste venir: te perdiste el espectáculo. (Oración coordinada explicativa yuxtapuesta).

Estaba claro: quería conseguirlo a toda costa. (Oración subordinada sustantiva de C.D. yuxtapuesta).

Puntos suspensivos

5. Los puntos suspensivos ( ... )

Suponen una interrupción en la oración o un final impreciso.

Se usan en los casos siguientes:
Al final de una enumeración cuando tiene el mismo valor que la palabra etcétera.
Ej.: Todo lo malo estaba por venir: la anexión de Checoslovaquia, el asalto por sorpresa a Polonia, el ataque a Rusia, el Holocausto…

Para expresar un momento de duda.
Ej.: Tuve un asunto con el profesor de violín y con la niñera, con un oficial y con un actor, y yo no tenía ni 16 años… ¿No les estaré aburriendo?

Para dejar un enunciado incompleto y en suspenso.
Ej.: En cuanto a lo del otro día fue algo inesperado, muy violento, muy desagradable…

Cuando se omite una parte de una cita textual.
Ej.: Las primeras líneas del Quijote las aprendí en la escuela: “ En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…”

No por mucho madrugar...

6. Los signos de interrogación ( ¿ ? )

Delimitan enunciados interrogativos.
En español es necesario utilizar el signo de apertura porque no tenemos marcas gramaticales que lo sustituyan.
Nunca se deja un espacio después del signo de interrogación de apertura o antes del de cierre. Nunca se escribe punto detrás de los signos de interrogación.
Ej.:
¿Qué tal estás?
El signo final de interrogación entre paréntesis indica duda o ironía.
Ej.: El Señor Botín es el director (?) del Banco de Santander.

7. Los signos de exclamación ( ¡ ! )

Delimita enunciados exclamativos o interjecciones. 
Nunca se deja un espacio después del signo de exclamación de apertura o antes del de cierre.
Ej.: ¡Hola! ¡Qué sorpresa!
El signo final de exclamación entre paréntesis indica sorpresa o ironía.
Ej.: Un señor de 70 años (!) ha sido el ganador del Maratón de Nueva York.

8. Los paréntesis ( ( ) )

Si terminan una oración, después se pone punto.
Se utilizan en los siguientes casos:
Cuando se interrumpe el sentido de un discurso con una aclaración, sobre todo si ésta no tiene mucha relación con lo anterior.
Ej.: Marta Tocino (la novia del futbolista) se presenta a las próximas elecciones.
Para intercalar un dato o precisión (fechas, autores…)
Ej.: Nací en La Felguera (Asturias).

Para evitar una opción en el texto.
Ej.: Se busca chico(a) para ir a buscar dos niños de 8 y 11 años a la escuela.

En la transcripción de textos para señalar la omisión de una parte del texto, se ponen tres puntos entre paréntesis (…)
Signos de puntuación humanizados
Ej.: En Alicante fui y conocí esa terrible masa humana que había en la playa. (…) Miles y miles de gentes que buscaban y creían que les enviaban barcos. (…) Yo creo que para sobrevivir nos metieron en la cabeza que nos daba todo igual.

9. Los corchetes ( [ ] )

Incorporan información complementaria como los paréntesis.
Se usan en los casos siguientes:
Dentro de un enunciado que va ya entre paréntesis para introducir una precisión.
Ej.: Una de las obras de Antonio Muñoz Molina (algunos la consideran como su mejor novela [1997]) es Plenilunio.
Cuando en un texto transcrito el editor quiere introducir una nota complementaria al texto.
Ej.: Y Don Quijote, con el dolor de las suyas, tenía los ojos abiertos como liebre.
[como liebre] Alusión a la creencia vulgar de que las liebres duermen con los ojos abiertos.
Como los paréntesis, cuando se omite una parte del texto transcrito. (Ver ejemplo de paréntesis)

10. Las comillas ( “ ” )

Se utilizan para:
Reproducir citas textuales.
Ej.: Me dijo muy claramente: “No quiero aceptar esta proposición porque pienso que no está a la altura de mis ambiciones”.

Para reproducir los pensamientos de los personajes en los textos narrativos.
Ej.: Todos lo escuchaban con atención pero yo no oía lo que decía simplemente pensaba: “¡Qué guapo es!”.

Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, de otra lengua o con un sentido especial o irónico.
Ejs.:
El nuevo empleado nos ha aportado el “savoir faire” de su país.
Sus “negocios” no me parecen nada claros.
Sí, claro, todo lo que vende es de “alta calidad”.
Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros. Si se trata de obras literarias, deben subrayarse al escribirse a mano o ponerse en cursiva si se escribe a ordenador.
Ejs.:
Si quieres otra opinión sobre este tema, lee el artículo “Ideas nuevas” de Rosa Montero.
El cuadro “Construcción con línea diagonal” de Tapies se subastó la semana pasada en Christie’s.

El árbol de la ciencia es la novela más emblemática de Pío Baroja. (En este caso se quita la cursiva para marcar el título, ya que el resto del enunciado va en cursiva por tratarse de un ejemplo).
Muchas veces, un texto impreso o escrito a ordenador utiliza la cursiva para lo que escribimos a mano entre comillas. En ningún caso debemos utilizar la cursiva en un texto manuscrito.

11. La raya (o guion largo) (—)

No se debe confundir la raya (—) con el guión (-), más corto: sus usos son distintos.
Debajo se explican algunos casos de uso habitual. Para profundizar en el uso del guion de diálogo, puedes ir aquí.

La raya se utiliza:
Para sustituir al paréntesis cuando intercalamos una oración dentro de otra.
Ej. Llevaba todo el día preparando el discurso —creía que eso era en ese momento lo principal— que daría durante la cena.

Para encerrar aclaraciones o incisos que interrumpen el discurso. En este caso se coloca siempre un guión de apertura antes de la aclaración y otro de cierre al final.
Ej.: Llevaba la fidelidad a su maestro —un buen profesor— hasta extremos insospechados.
Esperaba a Emilio —un gran amigo—. Lamentablemente, no vino.
En los diálogos:
Para indicar que toma la palabra otro interlocutor:
Ej.:
—¿Y tú qué les has dicho?
—Que no estaba de acuerdo, que me parecía injusto...
En estos casos, no se deja espacio después del guion.

Se escriben dos guiones, uno de apertura y otro de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después.

Ej.: —Lo principal —añadió Pilar— es sentirse viva.

En estos casos, la aclaración se une a los guiones sin espacios, que se colocan antes del de apertura y después del de cierre.
Si fuese necesario poner detrás de la intervención del narrador un signo de puntuación —una coma o un punto, por ejemplo—, se colocará después de sus palabras y tras el guión de cierre (si lo hubiese).
Ej.: —¿Deberíamos hablar con él? —preguntó Juan—. Es el único que no lo sabe.
—Sí —respondió la secretaria—, pero no podemos decirle toda la verdad.
Si después de la intervención del narrador no hay más diálogo, no se cierra el guion.
Ej.:—¿Deberíamos hablar con él? —preguntó Juan.
Eres como escribes
¿Qué opinas? ¿Te resulta complicado utilizar los signos de puntuación? ¿Te parecen útiles estos consejos? Déjame un comentario

Comentarios

  1. ¡Eres la mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmejor profe del mundo y me encantan tus ideas!

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    1. ¡Muchas gracias! Sé quién eres; tú sí que eres la mejor.

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